1. Principios fundamentales
La Agencia API sustenta su labor periodística en un conjunto de principios éticos que orientan la búsqueda, el tratamiento y la difusión de la información. Estos principios constituyen el marco de referencia obligatorio para todos los integrantes del equipo de redacción, edición y producción, y su observancia es condición indispensable para el ejercicio de la actividad informativa dentro de la organización.
Los valores esenciales que rigen el trabajo de la Agencia API son la veracidad, la imparcialidad, la independencia, el rigor, la honestidad intelectual y el respeto por los derechos de las personas mencionadas en las noticias. La credibilidad del medio depende del compromiso cotidiano con dichos valores, que no pueden estar subordinados a intereses comerciales, políticos, ideológicos o personales de ninguna naturaleza.
2. Veracidad y exactitud
La Agencia API se compromete a publicar únicamente información que haya sido verificada con fuentes fiables y contrastada con el mayor rigor posible. Antes de difundir cualquier noticia, los redactores deben confirmar los hechos esenciales mediante la consulta de fuentes primarias, documentación original o testigos directos. Cuando la verificación absoluta no resulte posible, el contenido se presentará con las cautelas necesarias y se indicará expresamente el grado de certeza que merece la información.
En caso de que, pese a los controles establecidos, se detecte un error material en una información publicada, la Agencia API procederá a su corrección inmediata y visible, de acuerdo con lo establecido en la política de cambios y correcciones. La rectificación se realizará sin ocultar el error original y se comunicará con la misma transparencia que el resto de los contenidos.
3. Imparcialidad y equilibrio informativo
La Agencia API aspira a ofrecer una cobertura equilibrada de los acontecimientos, presentando los distintos puntos de vista relevantes sobre una misma noticia y evitando la omisión deliberada de perspectivas significativas. Los periodistas deben esforzarse por distinguir con claridad los hechos objetivos de las interpretaciones y las opiniones, y deben evitar que sus convicciones personales influyan en la selección, el enfoque o el tratamiento de las informaciones.
La línea editorial de la Agencia API se manifiesta exclusivamente a través de los espacios de opinión claramente identificados como tales, que en ningún caso condicionan la presentación de las noticias. El medio no toma partido en controversias políticas, religiosas, culturales ni de ninguna otra índole, salvo cuando estén en juego los derechos humanos fundamentales, la dignidad de las personas o los valores democráticos básicos, circunstancias en las que la Agencia API se reserva el derecho a expresar su posición de manera explícita y argumentada.
4. Independencia y conflictos de intereses
La Agencia API mantiene una posición de independencia absoluta frente a cualquier poder económico, político, gubernamental, partidista, sindical, empresarial o institucional. Ningún miembro del equipo puede aceptar remuneraciones, dádivas, privilegios, viajes pagados ni cualquier otra ventaja que pudiera comprometer o aparentar comprometer la independencia editorial.
Los redactores deben informar a la dirección de cualquier relación personal, profesional o financiera que pudiera generar un conflicto de intereses con la información que tienen a su cargo. La dirección evaluará cada caso y, si lo considera necesario, reasignará la cobertura o adoptará las medidas oportunas para preservar la credibilidad de la información. Esta misma exigencia se aplica a los colaboradores externos que contribuyan al medio de forma puntual o regular.
5. Atribución de fuentes y confidencialidad
La Agencia API atribuye siempre sus fuentes de información, salvo que la fuente solicite expresamente el anonimato y concurran razones de interés público que justifiquen la confidencialidad. La concesión del anonimato debe ser autorizada por la dirección editorial y se limita a aquellos casos en los que la divulgación de la identidad de la fuente pudiera exponerla a represalias, sanciones o perjuicios desproporcionados. La utilización de fuentes anónimas no exime al redactor de verificar la información por otras vías.
Los periodistas deben custodiar con diligencia la identidad de las fuentes confidenciales y no revelarán dicha identidad ni siquiera bajo presión externa, salvo que medie orden judicial dictada por autoridad competente. La promesa de confidencialidad no podrá utilizarse para amparar la difusión de datos falsos, engañosos o obtenidos de forma ilícita.
6. Respeto por las personas y derecho a la intimidad
La Agencia API respeta la dignidad, la intimidad y el honor de las personas que son objeto de sus informaciones. La obtención de información se llevará a cabo mediante métodos lícitos y respetuosos, evitando cualquier forma de acoso, intimidación, engaño o intromisión injustificada en la vida privada. Solo se justifica la publicación de datos relativos a la esfera íntima de una persona cuando dicha información resulte de interés público indudable y su divulgación no cause un perjuicio desproporcionado.
Se prestará especial atención a la protección de la imagen y la identidad de los menores de edad, de las víctimas de delitos, de las personas en situación de vulnerabilidad y de aquellas que no hayan prestado su consentimiento para ser fotografiadas o filmadas en espacios privados. La Agencia API se adhiere a los estándares internacionales en materia de protección de la infancia y de las víctimas de violencia.
7. Separación entre información y opinión
La Agencia API establece una separación nítida entre los contenidos informativos y los contenidos de opinión. Las noticias se presentan de forma objetiva, sin adjetivaciones valorativas y con una estructura que permita al lector distinguir los hechos de las interpretaciones. Los artículos de opinión, columnas y editoriales se identifican de manera inequívoca mediante rótulos, tipografías o ubicaciones específicas que eviten cualquier confusión con el material noticioso.
Los colaboradores que expresan opiniones en el Sitio gozan de libertad para manifestar sus puntos de vista, siempre que no incurran en difamación, incitación a la violencia, discurso de odio o vulneración de derechos fundamentales. Las opiniones vertidas en estos espacios no reflejan necesariamente la posición institucional de la Agencia API.
8. Discriminación y discurso de odio
La Agencia API rechaza cualquier forma de discriminación basada en la raza, el origen étnico, la nacionalidad, el género, la orientación sexual, la identidad de género, la religión, la edad, la discapacidad, la condición socioeconómica o cualquier otra circunstancia personal o social. Los contenidos publicados por la Agencia API no fomentarán estereotipos denigrantes ni incurrirán en generalizaciones que estigmaticen a colectivos o minorías.
Asimismo, el medio se opone frontalmente al discurso de odio y no difundirá manifestaciones que inciten a la hostilidad, la violencia o la discriminación. Cuando, por razones informativas, sea necesario reproducir declaraciones de terceros que contengan elementos de este tipo, se contextualizarán adecuadamente y se dejará constancia del rechazo de la Agencia API a dichas manifestaciones.
9. Moderación de espacios participativos
Los espacios de comentarios, foros y demás herramientas participativas que se habiliten en el Sitio se regirán por normas de uso específicas que garanticen un debate respetuoso y constructivo. La Agencia API se reserva el derecho a moderar, editar o eliminar aquellos contenidos generados por los usuarios que contravengan los principios éticos aquí expuestos, sin necesidad de previo aviso y sin que ello genere derecho a reclamación.
10. Vigencia y revisión
Las presentes políticas de contenido y ética periodística entran en vigor desde el momento de su publicación y serán revisadas periódicamente para adaptarse a la evolución de las mejores prácticas del sector y a los cambios normativos que pudieran afectar a la actividad periodística. La Agencia API fomentará la formación continua de su equipo en materia de ética y deontología profesional como garantía de cumplimiento de los estándares aquí comprometidos.