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hace 9 horas

Evo Morales acusa a EEUU y al Gobierno boliviano de un plan para su detención o asesinato

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Denuncias de Evo Morales en medio de la tensión política

El expresidente de Bolivia, Evo Morales, ha denunciado un supuesto operativo impulsado por Estados Unidos, con el respaldo del Gobierno del actual presidente boliviano, Rodrigo Paz, para arrestarlo o incluso acabar con su vida. Esta acusación surge en un contexto de creciente tensión política y social en el país andino.

Morales, a través de sus redes sociales, afirmó que «EEUU ordenó al Gobierno de Rodrigo Paz ejecutar una operación militar, con el apoyo de la DEA y el Comando Sur norteamericano, para detenerme o matarme». En su mensaje, el exmandatario también acusó a autoridades bolivianas y estadounidenses de llevar a cabo una campaña de «difamación, insultos y acusaciones sin pruebas» en su contra.

Entre los presuntos impulsores de esta operación, Morales mencionó al exministro de Gobierno Carlos Sánchez y al viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano. Según sus declaraciones, efectivos militares y agentes extranjeros estarían desplegados en la región del Trópico de Cochabamba, donde se encuentra actualmente.

El líder indígena también indicó que miembros de Inteligencia del Ejército y agentes antidroga estadounidenses habrían preparado un operativo para capturarlo entre el viernes y el sábado. «Yo digo que me procesen, que me detengan, ojalá no me maten», expresó durante su programa de radio, reflejando la gravedad de la situación.

Además, Morales rechazó las acusaciones del Gobierno que lo vinculan con protestas violentas y con presuntos nexos con el narcotráfico. Aseguró que el Ejecutivo busca justificar una militarización en las zonas donde mantiene respaldo político, lo que ha generado un clima de incertidumbre entre sus seguidores.

En este contexto, Morales enfrenta una orden de aprehensión por un caso relacionado con trata de personas con agravante. La Fiscalía de Bolivia ha confirmado que solicitará una pena de 20 años de cárcel para el expresidente, en el marco del proceso judicial por su relación con una menor de edad durante el final de su mandato.

Advertencias del Gobierno y polarización social

Las declaraciones de Morales se producen en un momento en que el Gobierno ha endurecido su discurso frente al expresidente y los sectores movilizados en las últimas semanas. El presidente Paz advirtió que quienes intenten «destrozar la democracia» deberán responder ante la Justicia. «Esos que intentan desde el pasado destrozar esta democracia se van a ir a la cárcel», afirmó durante la presentación del Informe sobre Democracia y Desarrollo 2026 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El mandatario defendió que Bolivia atraviesa un proceso democrático «irreversible», enfatizando que «le guste o no le guste al que quiera desmontar o destruir a la patria democrática». Esta postura se enmarca en un contexto de creciente polarización política, donde las tensiones entre el oficialismo y la oposición se han intensificado.

El Gobierno ha intensificado sus acusaciones contra Morales y el denominado ‘evismo’. El portavoz presidencial, José Luis Gálvez, atribuyó las protestas y bloqueos registrados en el país a «un plan macabro» financiado por el narcotráfico, orientado a desestabilizar las instituciones democráticas. «Estas fuerzas oscuras quieren desestabilizar la democracia», insistió Gálvez, responsabilizando a Morales de las muertes ocurridas durante las movilizaciones.

Las protestas y bloqueos continúan afectando a diversas regiones del país, en un escenario marcado por la crisis económica, la escasez de combustible y las disputas internas dentro del oficialismo boliviano. La situación se torna cada vez más compleja, con un clima de incertidumbre que preocupa a la población.

En medio de este contexto, Morales se encuentra recluido en la región cocalera de Chapare, bien custodiado por sus seguidores, y no ha acudido a las citaciones de las autoridades, a las que acusa de haber fabricado un caso en su contra. La tensión política en Bolivia sigue en aumento, mientras el país enfrenta desafíos significativos en su camino hacia la estabilidad.

La situación en Bolivia se mantiene tensa, con un clima de polarización que afecta a la sociedad.

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